jueves, 7 de julio de 2011

Estudio trascendental y características de la obra del escritor y poeta venezolano Andrés Eloy Blanco


Fotografía del Gran Poeta
Venezolano Andrés Eloy Blanco
GRANDES ESCRITORES:



ANDRÉS ELOY BLANCO  

Y VENEZOLANO
S

EN EL EXILIO


(Andrés Eloy Blanco I)


Nilson Agustín Caraballo Rosario
"Príncipe del Amor"
¿!

Andrés Eloy Blanco, el gran poeta venezolano, sufrió el exilio en tiempos de dictadura, igual que otros grandes escritores, entre quienes mencionamos a José Antonio Pérez Bonalde y a don Rómulo Gallegos. Nuestros grandes hombres generalmente murieron fuera de la patria. Simón Bolívar, Francisco de Miranda y Andrés Bello, para citar sólo algunos.  Andrés Eloy Blanco, "el ruiseñor huyendo", también murió lejos de su tierra natal. Pero en ese entonces no existía el poderoso movimiento global del terrorismo unificado y los escritores eran beneficiados con el derecho de asilo por los países que los hospedaban.

"Los cuatro que aquí estamos
nacimos en la pura tierra de Venezuela,
la del signo del éxodo,
la que algo tiene y nadie sabe dónde:
si en la sangre, en la leche o la placenta,
que el hijo vil se le eterniza adentro
y el hijo grande se le muere afuera".
-
Andrés Eloy Blanco
(Poeta Venezolano: 1897-1955)

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Trascendencia de Andrés Eloy Blanco


(Andrés Eloy Blanco II)
-

Nilson Agustín Caraballo Rosario
"Príncipe del Amor"
-

Definido como el último de los grandes poetas populares de Venezuela. Después de Andrés Eloy Blanco la poesía venezolana perdió fuerza y brillo.

El poeta nació en Cumaná, ciudad oriental de Venezuela (1897-1955).

El autor de las "Uvas del Tiempo" y de "Angelitos Negros" no ha sido estudiado en las dimensiones que su obra merece.

En el programa oficial de Castellano y Literatura para Educación Básica y Media, de Venezuela, no se incluye a este autor, varias de cuyas obras reúnen características de clásicos.

Recordemos "Canto a España", Canto a los Hijos", la Renuncia, "La Hilandera", Coplas del Amor Viajero", entre otras.

Estas obras brillan por la originalidad, musicalidad, rima y universalidad.

Y si acaso se difiere en cuanto a crítica literaria, no se podrá negar (cuando menos) el gran prestigio que alcanzó la poesía venezolana con Andrés Eloy Blanco y sus contemporáneos.

FIN


SIGUE: ANDRÉS ELOY BLANCO (III)


ANDRÉS ELOY BLANCO Y LOS ESCRITORES
VENEZOLANOS PERSEGUIDOS
-
(Andrés Eloy Blanco III)
-
Nilson Agustín Caraballo Rosario

"Príncipe del Amor"
-
Las Uvas del Tiempo, de Andrés Eloy Blanco se convirtió en el poema tradicional para el Año Nuevo venezolano. De niño lo escuchábamos declamar por la cadena de emisoras más grande de Barquisimeto, exactamente a las doce de la noche. Era el poema predilecto de Amílcar Segura, pionero de la radiodifusión venezolana.
Andrés Eloy Blanco fue el poeta venezolano del exilio, "el ruiseñor huyendo" y murió en México, país que tradicionalmente ha dado refugio a venezolanos en tiempos de dictadura.
También estuvo en España y conoció la costumbre de saborear las doce uvas en la media noche del treintiuno de diciembre.. Cada uva simboliza un mes, de los doce que hemos vivido.
Ahora, lejos también de la patria en tiempos de dictadura, los escritores venezolanos saboreamos una hiel más amarga que la que probaron Andrés Eloy Blanco y Rómulo Gallegos, porque ahora hay el fenómeno del terrorismo global unificado y en los distintos gobiernos de Latinoamérica defensores de esa nueva subversión. No hay lugar seguro para nosotros ni gozamos del DERECHO de ASILO.
Personajes públicos tan destacados, como los ex comisarios de la Policía Metropolitana de Caracas, Lázaro Forero, Iván Simonovis y Henry Vivas, no recibieron el ASILO que solicitaban en una EMBAJADA y fueron entregados en manos del gobierno venezolano que los ha condenado a treinta años de prisión, al parecer por el delito de defender a indefensos manifestantes que eran masacrados por simpatizantes del gobierno el once de abril del dos mil dos (11-04-2002).
Estos abnegados servidores públicos, defensores de la democracia, pasarán las fiestas decembrinas en la cárcel. Y nosotros por acá, mudándonos de ciudad en ciudad y de casa en casa. Y sufriendo trampas a cada paso.
(Ahora tenemos un nuevo tipo de DICTADURA con apariencia de legalidad, ante la actitud ambigua de los norteamericanos. Estados Unidos lucha casi solitario en la peor de las guerras que haya conocido la humanidad, en esta TERCERA GUERRA MUNDIAL que se inició con la invasión de Irak a Kuwait en mil novecientos noventa (1990) y continuó en mil novecientos noventiuno (1991) con  la llamada Guerra del Golfo o "Gran madre de todas las batallas", después de una década la guerra continúa). Por eso las potencias occidentales han descuidado a Latinoamérica, pero ahora se han dado cuenta que el terrorismo unificado también es financiado con dinero del petróleo y del narcotráfico.

Quizá tardíamente, intervendrán en Venezuela, Cuba y Colombia, en nueva escalada del conflicto mundial.
Es necesario que los venezolanos en el exilio y todos aquellos que de manera parcial y equivocada no supieron coordinar la oposición democrática venezolana, abramos los ojos y el entendimiento con nuevo enfoque de la problemática nacional.
Vivimos en tiempos de DICTADURA y de CONFLICTO MUNDIAL, no podemos esperar ni confiar en que las Naciones Unidas intervendrán para restablecer la democracia venezolana. Hay intereses, hay conflictos petroleros (léase mis artículos "Venezuela y la Guerra Mundial" y "Venezuela y la Violencia Mundial" en la página de los venezolanos en la Argentina:
Vamos a escribir nueva literatura, sin vulgaridades, con altura, sin bochinches, con seriedad. Tenemos que sembrar luz, porque la dictadura es ignorancia y atraso. No vamos a derrotarla con más egoísmo, ni con discriminación entre nosotros mismos. Fuerza, pues y ánimo, vamos hacia delante con otro enfoque.
Feliz Año Nuevo Dos Mil Cinco (2005), les dejo con "Las Uvas del Tiempo“, de Andrés Eloy Blanco, es mi regalo.

(Finales de diciembre del dos mil cuatro -2004-).


LAS UVAS DEL TIEMPO

Andrés Eloy Blanco

Madre: esta noche se nos muere un año.
En esta ciudad grande, todos están de fiesta;
zambombas, serenatas, gritos, ¡ah, cómo gritan!;
claro, como todos tienen su madre cerca...
¡Yo estoy tan solo, madre,
tan solo!; pero miento, que ojalá lo estuviera;
estoy con tu recuerdo, y el recuerdo es un año
pasado que se queda.
Si vieras, si escucharas este alboroto: hay hombres
vestidos de locura, con cacerolas viejas,
tambores de sartenes,
cencerros y cornetas;
el hálito canalla
de las mujeres ebrias;
el diablo, con diez latas prendidas en el rabo,
anda por esas calles inventando piruetas,
y por esta balumba en que da brincos
la gran ciudad histérica,
mi soledad y tu recuerdo, madre,
marchan como dos penas.

Esta es la noche en que todos se ponen
en los ojos la venda,
para olvidar que hay alguien cerrando un libro,
para no ver la periódica liquidación de cuentas,
donde van las partidas al Haber de la Muerte,
por lo que viene y por lo que se queda,
porque no lo sufrimos se ha perdido
y lo gozado ayer es una perdida.

Aquí es de la tradición que en esta noche,
cuando el reloj anuncia que el Año Nuevo llega,
todos los hombres coman, al compás de las horas,
las doce uvas de la Noche Vieja.
Pero aquí no se abrazan ni gritan: ¡FELIZ AÑO!,
como en los pueblos de mi tierra;
en este gozo hay menos caridad; la alegría
de cada cual va sola, y la tristeza
del que está al margen del tumulto acusa
lo inevitable de la casa ajena.

¡Oh nuestras plazas, donde van las gentes,
sin conocerse, con la buena nueva!
Las manos que se buscan con la efusión unánime
de ser hormigas de la misma cueva;
y al hombre que está solo, bajo un árbol,
le dicen cosas de honda fortaleza:
"¡Venid compadre, que las horas pasan;
pero aprendamos a pasar con ellas!"
Y el cañonazo en la Planicie,
y el himno nacional desde la iglesia,
y el amigo que viene a saludarnos:
"feliz año, señores", y los criados que llegan
a recibir en nuestros brazos
el amor de la casa buena.

Y el beso familiar a medianoche:
"La bendición, mi madre"
"Que el Señor la proteja..."
Y después, en el claro comedor, la familia
congregada para la cena,
con dos amigos íntimos, y tú, madre, a mi lado,
y mi padre, algo triste, presidiendo la mesa.
¡Madre, cómo son ácidas
las uvas de la ausencia!

¡Mi casona oriental! Aquella casa
con claustros coloniales, portón y enredaderas,
el molino de viento y los granados,
los grandes libros de la biblioteca
-mis libros preferidos: tres tomos con imágenes
que hablaban de los reinos de la Naturaleza-.
Al lado, el gran corral, donde parece
que hay dinero enterrado desde la Independencia;
el corral con guayabos y almendros,
el corral con peonías y cerezas
y el gran parral que daba todo el año
uvas más dulces que la miel de las abejas.

Bajo el parral hay un estanque;
un baño en ese estanque sabe a Grecia;
del verde artesonado, las uvas en racimos,
tan bajas, que del agua se podría cogerlas,
y mientras en los labios se desangra la uva,
los pies hacen saltar el agua fresca.

Cuando llegaba la sazón tenía
cada racimo un capuchón de tela,
para salvarlo de la gula
de las avispas negras,
y tenían entonces
una gracia invernal las uvas nuestras,
arrebujadas en sus talas blancas,
sordas a la canción de las abejas...

Y ahora, madre, que tan sólo tengo
las doce uvas de la Noche Vieja,
hoy que exprimo las uvas de los meses
sobre el recuerdo de la viña seca,
siento que toda la acidez del mundo
se está metiendo en ella,
porque tienen el ácido de lo que fue dulzura
las uvas de la ausencia.

Y ahora me pregunto:
Por qué razón estoy yo aquí? Que fuerza pudo
más que tu amor, que me llevaba
a la dulce aninomia de tu puerta?
¡Oh miserable vara que nos mides!
¡El Renombre, la Gloria..., pobre cosa pequeña!
¡Cuando dejé mi casa para buscar la Gloria,
cómo olvidé la Gloria que me dejaba en ella!

Y esta es la lucha ante los hombres malos
y ante las almas buenas;
yo soy un hombre a solas en busca de un camino.
Dónde hallaré camino mejor que la vereda
que a ti me lleva, madre; la verdad que corta
por los campos frutales, pintada de hojas secas,
siempre recién llovida,
con pájaros del trópico, con muchachas de la aldea,
hombres que dicen: "Buenos días, niño",
y el queso que me guardas siempre para merienda?
Esa es la Gloria, madre, para un hombre
que se llamó fray Luis y era poeta.

¡Oh mi casa sin cítricos, mi casa donde puede
mi poesía andar como una reina!
Qué sabes tú de formas y doctrinas,
de metros y de escuela?
Tú eres mi madre, que me dices siempre
que son hermosos todos mis poemas;
para ti, soy grande; cuando dices mis versos,
yo no sé si los dices o los rezas...
¡Y mientras exprimimos en las uvas del Tiempo
toda una vida absurda, la promesa
de vernos otra vez se va alargando,
y el momento de irnos está cerca,
y no pensamos que se pierde todo!
¡Por eso en esta noche, mientras pasa la fiesta
y en la última uva libo la última gota
del año que se aleja,
pienso en que tienes todavía, madre,
retazos de carbón en la cabeza,
y ojos tan bellos que por mí regaron
su clara pleamar en tus ojeras,
y manos pulcras, y esbeltez de talle,
donde hay la gracia de la espiga nueva;
que eres hermosa, madre, todavía,
y yo estoy loco por estar de vuelta,
porque tú eres la Gloria de mis años
y no quiero volver cuando estés vieja!...

Uvas del Tiempo que mi ser escancia
en el recuerdo de la viña seca,
¡Cómo me pierdo, madre, en los caminos
hacia la devoción de tu vereda!
Y en esta algarabía de la ciudad borracha,
donde va mi emoción sin compañera,
mientras los hombres comen las uvas de los meses,
yo me acojo al recuerdo como un niño a una puerta.
Mi labio está bebiendo de tu seno,
que es el racimo de la parra buena,
el buen racimo que exprimí en el día
sin hora y sin reloj de mi inconsciencia.

Madre, esta noche se nos muere un año;
todos estos señores tienen su madre cerca,
y al lado mío mi tristeza muda
tiene el dolor de una muchacha muerta...
Y vino toda la acidez del mundo
a destilar sus doce gotas trémulas,
cuando cayeron sobre mi silencio
las doce uvas de la Noche Vieja.

FIN

SIGUE:

ESPÍRITU DE ANDRÉS ELOY 
VAGA EN EL EXILIO
-
(Andrés Eloy Blanco IV)
-
Nilson Agustín Caraballo Rosario
"Príncipe del Amor"
-
La obra literaria de Andrés Eloy Blanco no figura en el pénsum de estudio para Educación Básica ni Media de Venezuela. Los alumnos egresan del liceo sin conocerla. Resulta deprimente que en los libros  de literatura, acordes al programa oficial vigente, no se incluya el estudio de los poemas escritos por nuestro último gran representante lírico.
Como siempre, la literatura ha sido condicionada por la política y otros intereses, y sólo con el transcurso de los años y de los siglos, se aprecian los verdaderos valores literarios. Fíjense ustedes en la tendencia política que predomina para el otorgamiento de  los grandes premios de literatura internacional.
También faltan buenos críticos que no repitan la misma retahíla de siempre y proporcionen elementos de juicio a las generaciones emergentes. No basta con que un crítico señale la presencia de aspectos criollistas o folclóricos en una obra. Hay que capturar el alma de la obra y mostrarla al público. Letras sin alma corresponden a la cultura materialista que aceleró la decadencia de la civilización.
Otros poetas latinoamericanos y venezolanos han sido incluidos en el programa oficial de estudios, mientras que al bardo cumanés, ni le nombran.
Momentos de grandes tragedias mundiales como la guerra global, llamada "del terrorismo" y catástrofes ambientales como el "calentamiento global", ofrecen marco de fondo para revalorar los principios espirituales, culturales y literarios.
Para la inclusión de Andrés Eloy Blanco en el programa oficial, basta recordar que escribió Píntame angelitos negros, poema que se convirtió en canción:

"Pintor nacido en mi tierra,
con el pincel extranjero,
pintor que sigues el rumbo
de tantos pintores viejos..."

"Aunque la Virgen sea blanca
píntame angelitos negros,
que también se van al Cielo
todos los negritos buenos".

Solamente por la ORIGINALIDAD, UNIVERSALIDAD, VISIÓN CRÍTICA DE LA REALIDAD, INTERÉS, PERENNIDAD DEL MENSAJE Y CONCENTRACIÓN DE ELEMENTOS POÉTICOS EN TORNO A UN EJE DE SIGNIFICACIÓN, basta para que Angelitos negros sea incluido entre los clásicos venezolanos, como muestra de la lírica precontemporánea. Andrés Eloy debe ser reconocido como antecesor de la NUEVA LITERATURA CONTEMPORÁNEA UNIVERSAL que hoy estudiamos y publicamos en Internet. Hoy más que nunca cobra vigencia su  mensaje de hermandad, sin importar el color de la piel ni la condición social del ser humano. (*)
Por si fuera poco, también creó SILENCIO, LAS UVAS DEL TIEMPO, LA HILANDERA, CANTO A LOS HIJOS, CANTO A ESPAÑA, EL LIMONERO DEL SEÑOR, LA RENUNCIA, EL DULCE MAL Y LOS TRES REYES MAGOS (cuento), entre otras destacadas composiciones.
Así como en Rusia hay fiesta nacional en el aniversario del poeta Alexander Pustti, también los venezolanos debemos estudiar y enaltecer la obra de nuestro gran representante lírico.
El se adelantó a su destino cuando afirmó que en su patria no se valoraba los méritos auténticos y que "el hijo grande se le muere afuera".  Pero aún estamos a tiempo de rescatar el exiliado espíritu de Andrés Eloy Blanco para vivificar el pensum de estudio de nuestras escuelas, liceos y universidades.
Murió en México en mil novecientos cincuenticinco (1955), alejado de la patria por la que tanto luchó, incomprendido de la mayoría del pueblo por el cual se sacrificó, preso de la nostalgia y acorralado por el dolor, pero firme en sus principios democráticos.
A pesar de todas las pruebas, nuestro último gran "poeta de las metáforas", jamás claudicó en sus convicciones:

"Fuerzas y potestades me sitiaron
y prueba tras prueba acorralaron
mi FE que ni la cambio ni la vendo..." 

En su poema LA RENUNCIA ya es manifiesta la serenidad que alcanza.
-
(Valparaíso, Chile, veinticinco de febrero 
del dos mil cinco (25/02/2005)
-

(*) Recomendamos a ustedes la lectura del  Análisis literario y psicosocial de Píntame angelitos negros.




ANÁLISIS LITERARIO
Y PSICOSOCIAL DEL POEMA
PÍNTAME ANGELITOS NEGROS
Fotografía de Nilson Agustín Caraballo,
2 de junio del 2007.
-

(Andrés Eloy Blanco V)
-

Nilson Agustín Caraballo Rosario
"Príncipe del Amor"
-
Contemplar los óleos de la iglesia, pensar que los niñitos buenos van al Cielo y quienes cometen alguna falta se quedan en el Purgatorio... un descubrimiento, una llamarada de intuición (o de inspiración) descendió desde lo alto y como relámpago en medio de la noche hizo resplandecer en dorado y azul eléctrico el aura del poeta Andrés Eloy Blanco.
El formidable descubrimiento abría el camino para decir lo que NADIE había dicho:
En los cuadros religiosos no existían angelitos negros, ni indios ni chinos ni mestizos.
Los angelitos de Europa como los de Asia, África, América y Oceanía siempre eran representados con blanca piel europea y rasgos clásicos grecorromanos.
Muchos hombres pasaron a la historia por descubrir algo menos importante. Por eso el poeta sintió que la emoción llenaba su pecho. Tenía el primer requisito indispensable para producir un clásico: LA ORIGINALIDAD.
El tema también ofrecía UNIVERSALIDAD porque en todos los países los pintores repetían el mismo error y ¡NADIE PARECÍA HABERLO NOTADO!
Tomó el lápiz y comenzó a escribir. Narró el caso de una mujer morena que lloraba la muerte de su hijito y  trataba de auto consolarse con el pensamiento de que el niño ya debía estar dichoso en el Cielo... Pero una amiga le dice: "desengáñese, comadre, que no hay angelitos negros".
En esta primera parte emplea lenguaje coloquial, sin concentración de elementos poéticos, pero de aquí en adelante, pienso, el bardo encuentra su metáfora y comienza la verdadera poesía:

"Pintor nacido en mi tierra,
con el pincel extranjero;
pintor que sigues el rumbo
de tantos pintores viejos,
aunque la virgen sea blanca,
píntame angelitos negros.
No hay un pintor que pintara
angelitos de mi pueblo.
Yo quiero angelitos blancos
con angelitos morenos.
Ángel de buena familia
no basta para mi cielo".

En los doce versos anteriores se sintetiza la obra maestra, no había necesidad de escribir más, la inmortalidad había sido conquistada.
Cuando habla de "pincel extranjero" no se refiere a la herramienta física, sino a la ciega imitación que hacían los criollos del arte extranjero:

"...que cuando pintas tus vírgenes
pintas angelitos bellos,
pero nunca te acordaste
de pintar un ángel negro".

Aquí emplea lenguaje directo, con VISION CRíTICA DE LA REALIDAD PSICOSOCIAL. Hay CONTENIDO INFORMATIVO, de tal manera que equivale a un reportaje poético.  Por esos años no existía el Colegio Nacional de Periodistas y los diarios, además del artículo noticioso, la crónica, la opinión y el reportaje, publicaban poesía, cuentos, ensayos y denuncias en forma de caricatura.
Este poema muestra conciencia de su propia MISIÓN SOCIAL; y lucha contra la discriminación.
Andrés Eloy Blanco no cuestiona la FE ni el precepto religioso, al contrario, reafirma la convicción en la existencia de la vida inmaterial y de un Cielo para los justos y los inocentes (FE Y ESPERANZA).
El escritor golpea duramente y pide rectificar, a los artistas y al guía religioso que, apegado a la tradición, ordena, aprueba y paga obras pictóricas racistas.

"Si queda un pintor de santos,
si queda un pintor de cielos,
que haga el cielo de mi tierra
con los tonos de mi pueblo,
con su ángel de perla fina,
con su ángel de medio pelo,
con sus ángeles catires,
con sus angelitos blancos,
con sus ángeles morenos,
con sus angelitos indios,
con sus angelitos negros,
que vayan comiendo mango
por las barriadas del cielo".

En la lírica de Andrés Eloy  hay elementos precontemporáneos, en algunas composiciones.
En sus últimas obras utiliza la rima asonante y el versolibrismo que después caracterizaría a la nueva poesía  contemporánea que buscamos fortalecer.
Esa musicalidad suave del romancero español, combinada con el versolibrismo, que no encarcela al compositor en la métrica ni en la rima consonante.
Píntame angelitos negros, más que un poema bonito, debe ser valorado por los nuevos críticos, incluido en el programa oficial de Español y Literatura y estudiado por los alumnos como muestra de la poesía precontemporánea venezolana.

(Valparaíso, CHILE, 26/02/2005)
 (CONTINUARÁ)
-

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RÓMULO GALLEGOS, RICARDO GUIRALDES,
JOSÉ EUSTASIO RIVERA
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ESTUDIO TRASCENDENTAL 
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A VÍCTOR HUGO Y EL ROMANTICISMO
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